Parece que al fin se ha sabido quién era el niño de la foto del Premio Pulitzer de fotografía de 1994. Su nombre era Kong Nyong y su padre lo reconoce en el documental de El Mundo TV que puede observarse aquí, más abajo. Él cuenta también que el protagonista de esta foto murió hace unos 4 años de “unas fiebres”.
Tras recoger su premio en julio de 1994, Kevin Carter se suicida. Y anotó en un papel antes de suicidarse: «He llegado a un punto en que el sufrimiento de la vida anula la alegría… Estoy perseguido por recuerdos vívidos de muertos, de cadáveres, rabia y dolor. Y estoy perseguido por la pérdida de mi amigo Ken…». En abril de 1994, Carter dejó a su amigo Ken Oosterbroek en un suburbio de Johanesburgo y se marchó a conceder una entrevista a un colega, pues días antes le habían comunicado la concesión del Pulitzer por la foto de “la niña” y el buitre. Oosterbroek falleció en una refriega nada más irse él. Quienes le acusaron de “buitre” por su foto, también lo “persiguieron como buitres” con preguntas al respecto…
La foto y el documental que pueden verse en internet nos siguen planteando interrogantes sobre nuestro quehacer como cooperantes o como periodistas y fotógrafos/as. Pero la realidad de la hambruna y de las personas hambrientas sigue estando ahí.



