Carta de reclamos de los responsables de programas de la AECID

julio 29, 2015 » In: Cooperación, Destacadas, Española » Dejar Comentario

Carta de reclamos de los responsables de programas de la AECID
Los reclamos se centran en aspectos de su situación laboral que deben ser revisados.
Una carta de los trabajadores de la AECID pone en el punto de mira a los más privilegiados en una institución que, aseguran, se está deteriorando

“Cada vez más compañeros tienen que renunciar a trabajar en la AECID”. Quedan resumidos en esta frase el hartazgo y la frustración de los Responsables de Programa y de Proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Así lo han hecho constar en una carta enviada al máximo responsable del organismo, Gonzalo Robles, firmada por 70 profesionales. Es su forma de denunciar la inadecuación de sus retribuciones y la falta de regulación en los procesos de selección. Una situación que, según aseguran sus trabajadores, está llevando al “deterioro” de la Agencia.

La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, ha servido de trasfondo a la reunión de coordinadores territoriales de la Agencia que ha teniendo lugar en Madrid la pasada semana. Es allí donde se está abarcando el “balance” de los últimos años de cooperación española, que ha tenido que seguir adelante a pesar de los recortes de más del 60% sufridos desde el comienzo de la crisis.

Los Responsables de Programa y los Responsables de Proyecto son quienes llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Los primeros han sido escogidos hace siete años tras una oposición; los segundos, con currículum y entrevista. Son personal laboral desde que el último gobierno socialista los “regularizó”, ya que antes era contratados por obra y servicio, con la desprotección laboral que ello conllevaba.

Sus ‘jefes’ directos son los Directores de las Oficinas Técnicas de Cooperación, altos cargos que responden directamente a Madrid. Tienen contratos de alta dirección, vivienda pagada y pasaporte diplomático, un estatus al que acceden tras un proceso de selección que brilla por su opacidad y que facilita, según denuncian varias fuentes consultadas en la AECID, nombramientos que responden a criterios políticos.

Sin reglas

La falta de regulación es una de las mayores quejas de los Responsables de Programa. De hecho, su situación varía entre los distintos países, independientemente de su estado: “en plazas como Haití o algunos países africanos, muchos que tienen familias a cargo no pueden asumir los costes de viviendas o colegios”. Mientras los altos directivos como los Directores de las OTC, según confirma la misma AECID a este periódico, tienen derecho al pago del arrendamiento de su vivienda en el exterior, el resto de personal percibe una “ayuda por vivienda”: “En muchos casos, no alcanza el 50% del coste”, aseguran los responsables en su carta.

La vivienda que han dejado atrás, en España, queda lejos. Y no sólo por la distancia. Tras la crisis, la Agencia ha anulado el viaje anual a casa, que se costean los trabajadores.

Estos trabajadores en el Exterior -que, trabajando para un Ministerio, pagan IRPF español- tienen subvenciones para los gastos de de escolaridad de sus hijos. Un máximo de 3.906 euros anuales establecidos en un Real Decreto de hace catorce años. De sólo un año más tarde es el Real Decreto que establece actualizar las dietas en el extranjero: “no se ha realizado ninguna actualización desde su publicación”, aseguran en la carta enviada a Robles. A lo que definen un “deterioro” de sus condiciones laborales se añade la falta de aplicación del llamado “módulo de calidad de vida” con el que se regulan las retribuciones del personal funcionario. En teoría, la ley lo reparte “en función de factores como la lejanía, clima, insalubridad, incomunicación, situación de violencia o guerra, inseguridad ciudadana y otros similares que puedan disminuir la calidad de vida del funcionario con relación a España”.

Los Responsables de Programa y de Proyecto llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Se les trata como personal local no español

En la práctica, la AECID  trata  a los Resposables de Programas y de Proyectos en en exterior casi como si fuese personal local no español en el exterior, dejándolo fuera del Convenio Unico de la Administración. Junto a la coyuntura económica global y a la caída de valor del euro, lamentan los Responsables de Programa, “hemos llegado a perder hasta un 40% de pode adquisitivo”.

“En muchos países donde trabaja la Cooperación la inflación ha ido subiendo a ritmos desproporcionados”, subraya un trabajador de la Agencia contactado por este diario. “Las dietas para ir a otro país en una comisión servicio, sin embargo, son las mismas que en 2002 y no han sido actualizadas, por lo que las capitales de estos países resultan más caras que Madrid”.

La falta de actualización en la reglamentación de la AECID va más allá. Es desde hace 27 años que no se regulan “los requisitos y méritos necesarios para acceder de forma predecible, estable y objetiva a la Dirección de las 46 Oficinas que la Agencia tiene en el Exterior”. En 2014 se preparó una hoja de ruta al respecto que, destaca este colectivo, no ha producido ningún avance en este sentido.

Ante la “intervención urgente” que solicitan los responsables, la respuesta oficial –enviada, también, por carta– es clara: hablen con Hacienda. Es al departamento de Montoro que corresponde la regulación de las condiciones económicas y las prestaciones sociales, la Agencia no tiene competencias para ello. ¿La carrera profesional? La regula el Derecho Laboral, aseguran desde la AECID. Pero las reuniones con los sindicatos -y ya van cinco- todavía no han producido ningún avance.

“Cada vez más compañeros tienen que renunciar a trabajar en la AECID”. Quedan resumidos en esta frase el hartazgo y la frustración de los Responsables de Programa y de Proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Así lo han hecho constar en una carta enviada al máximo responsable del organismo, Gonzalo Robles, firmada por 70 profesionales. Es su forma de denunciar la inadecuación de sus retribuciones y la falta de regulación en los procesos de selección. Una situación que, según aseguran sus trabajadores, está llevando al “deterioro” de la Agencia.

La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, ha servido de trasfondo a la reunión de coordinadores territoriales de la Agencia que ha teniendo lugar en Madrid la pasada semana. Es allí donde se está abarcando el “balance” de los últimos años de cooperación española, que ha tenido que seguir adelante a pesar de los recortes de más del 60% sufridos desde el comienzo de la crisis.

Los Responsables de Programa y los Responsables de Proyecto son quienes llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Los primeros han sido escogidos hace siete años tras una oposición; los segundos, con currículum y entrevista. Son personal laboral desde que el último gobierno socialista los “regularizó”, ya que antes era contratados por obra y servicio, con la desprotección laboral que ello conllevaba.

Sus ‘jefes’ directos son los Directores de las Oficinas Técnicas de Cooperación, altos cargos que responden directamente a Madrid. Tienen contratos de alta dirección, vivienda pagada y pasaporte diplomático, un estatus al que acceden tras un proceso de selección que brilla por su opacidad y que facilita, según denuncian varias fuentes consultadas en la AECID, nombramientos que responden a criterios políticos.

Sin reglas

La falta de regulación es una de las mayores quejas de los Responsables de Programa. De hecho, su situación varía entre los distintos países, independientemente de su estado: “en plazas como Haití o algunos países africanos, muchos que tienen familias a cargo no pueden asumir los costes de viviendas o colegios”. Mientras los altos directivos como los Directores de las OTC, según confirma la misma AECID a este periódico, tienen derecho al pago del arrendamiento de su vivienda en el exterior, el resto de personal percibe una “ayuda por vivienda”: “En muchos casos, no alcanza el 50% del coste”, aseguran los responsables en su carta.

La vivienda que han dejado atrás, en España, queda lejos. Y no sólo por la distancia. Tras la crisis, la Agencia ha anulado el viaje anual a casa, que se costean los trabajadores.

Estos trabajadores en el Exterior -que, trabajando para un Ministerio, pagan IRPF español- tienen subvenciones para los gastos de de escolaridad de sus hijos. Un máximo de 3.906 euros anuales establecidos en un Real Decreto de hace catorce años. De sólo un año más tarde es el Real Decreto que establece actualizar las dietas en el extranjero: “no se ha realizado ninguna actualización desde su publicación”, aseguran en la carta enviada a Robles. A lo que definen un “deterioro” de sus condiciones laborales se añade la falta de aplicación del llamado “módulo de calidad de vida” con el que se regulan las retribuciones del personal funcionario. En teoría, la ley lo reparte “en función de factores como la lejanía, clima, insalubridad, incomunicación, situación de violencia o guerra, inseguridad ciudadana y otros similares que puedan disminuir la calidad de vida del funcionario con relación a España”.

En la práctica, la AECID  trata  a los Resposables de Programas y de Proyectos en en exterior casi como si fuese personal local no español en el exterior, dejándolo fuera del Convenio Unico de la Administración. Junto a la coyuntura económica global y a la caída de valor del euro, lamentan los Responsables de Programa, “hemos llegado a perder hasta un 40% de pode adquisitivo”.

“En muchos países donde trabaja la Cooperación la inflación ha ido subiendo a ritmos desproporcionados”, subraya un trabajador de la Agencia contactado por este diario. “Las dietas para ir a otro país en una comisión servicio, sin embargo, son las mismas que en 2002 y no han sido actualizadas, por lo que las capitales de estos países resultan más caras que Madrid”.

La falta de actualización en la reglamentación de la AECID va más allá. Es desde hace 27 años que no se regulan “los requisitos y méritos necesarios para acceder de forma predecible, estable y objetiva a la Dirección de las 46 Oficinas que la Agencia tiene en el Exterior”. En 2014 se preparó una hoja de ruta al respecto que, destaca este colectivo, no ha producido ningún avance en este sentido.

Ante la “intervención urgente” que solicitan los responsables, la respuesta oficial –enviada, también, por carta– es clara: hablen con Hacienda. Es al departamento de Montoro que corresponde la regulación de las condiciones económicas y las prestaciones sociales, la Agencia no tiene competencias para ello. ¿La carrera profesional? La regula el Derecho Laboral, aseguran desde la AECID. Pero las reuniones con los sindicatos -y ya van cinco- todavía no han producido ningún avance.
Tomado de El Confidencial (28 de julio de 2015):  Bronca en la AECID: los responsables de programa se rebelan contra los altos cargos

Foto;  tomada de El Confidencial (Salida de avión de la AECID hacia Filipinas, en noviembre de 2013).

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