Anticooperación

Puede verse en youtube.

Más de 1,2 millones de niños en todo el mundo son víctimas del tráfico infantil. Padres con deudas que venden a sus hijos, familias engañadas con promesas o niños de la calle que caen en estas redes… En Benín, un niño puede ser vendido por 30 euros.

La protección de la infancia y juventud es uno de nuestros objetivos prioritarios. Los Salesianos del Foyer Don Bosco Porto Novo son un referente nacional. No sólo atienden a estos menores y les preparan para reinsertarlos en la sociedad, también denuncian y se enfrentan activamente a este problema.

Rachidi y Julius son dos ejemplos. Ambos fueron vendidos por sus familias para pagar deudas y hoy, han recuperado su autoestima y gritan al mundo: ‘no estoy en venta’

Por Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal en Oxfam Intermón.

Reforma fiscal 1

Sr. Ministro, a falta de conocer la letra pequeña de la reforma fiscal que esbozó el pasado viernes y que hoy hará pública con mensajes triunfalistas, no nos cabe duda de que no hay ningún afán redistributivo en su propuesta. Por ello no nos resistimos a plantearle algunas dudas.

¿ Cómo disminuirá su reforma la desigualdad? España es hoy el segundo país más desigual de Europa y donde más se ha incrementado la brecha entre los más ricos y los más pobres (según cifras de la OCDE). Un país en el que se siguen devaluando los salarios y el mercado laboral mantiene su fragilidad. Esta abrumadora realidad no es sin embargo una realidad inevitable. Una política fiscal eficaz y redistributiva podría corregirlo. Porque la política fiscal es mucho más que un ejercicio de pura contabilidad sobre cuánto ingresa y cuánto gasta el Estado, es “la” política pública que sienta las bases para avanzar hacia una mayor cohesión social. Ocasión perdida, nos tememos.

¿Qué quiere decir cuando habla de equidad? Hasta ahora, los más pobres han tenido que dedicar un 34% de sus ingresos al pago de todos los impuestos que les corresponden, mientras los más ricos dedican solo del 28%. El sistema reflejaba poca equidad y esta reforma va a ahondar en esta brecha. Las rebajas que usted ha anunciado no afectarán a los que menos tienen. A los más ricos, en cambio, les beneficiarán por vía doble: porque les corresponderá un tipo considerablemente inferior en el IRPF y aprovecharán también el menor gravamen sobre los dividendos del capital. Por tanto, el peso de la financiación pública va a seguir recayendo ante todo sobre las clases medias. Pero además, la rebaja de tipos en el IRPF no mejorará la renta disponible de las familias, que no verán compensados  los retrocesos en la cobertura social y se verán obligadas a seguir afrontando un mayor gasto sobre todo en educación (un 22% según destacó la encuesta del INE ) y en sanidad (9,5%).

¿Por qué no se combate el fraude fiscal? No hemos oído ni una sola medida contra el fraude, más allá del listado de morosos, a pesar de que el nuestro es uno de los países con los niveles de fraude más elevados. Los 59.500 millones que deja de ingresar el Estado por esta vía (el 72% del cual lo realizan grandes empresas y fortunas), superan los 57.000 millones que se destinaron a sanidad entre todas las Comunidades Autónomas y la Administración central en 2014. Sin embargo no es una prioridad en su propuesta.

¿Y tampoco las grandes empresas van a pagar más? Es un auténtico escándalo que las grandes empresas, mediante artificios y privilegios, paguen tan poco (un 3,5%).  Pero mayor escándalo es que se les premie con una bajada del 30% al 25% que no parece vaya a tener más efecto que lograr que paguen aún menos, porque tampoco se aborda en profundidad la racionalización de beneficios fiscales a los que se acogen (7,5 veces superiores a los impuestos que pagan). La definición de un tipo único para grandes, medianas y pequeñas empresas, Sr. Ministro, acaba de un plumazo con la leve progresividad que había en el impuesto de sociedades. También se han quedado fuera las ETVE, figura que es un auténtico regalo para la inversión extranjera y hace que muchos países nos consideren como un verdadero paraíso fiscal. Según nuestro último informe, Tanto tienes, ¿tanto pagas? las grandes empresas apenas aportan un 1,98% del total recaudado, mientras las familias soportan más del 90% del esfuerzo. La desproporción no se corrige con la reforma fiscal.

¿Cómo pretende, entonces, financiar la inversión pública en políticas sociales?

La rebaja anunciada en el IRPF sería de un 12,5% en promedio, lo que supondría dejar de recaudar casi 9.000 millones. Pero los cálculos del gobierno no van más allá de los 4.800 millones en el primer año a los que hay que sumar los 2.500 millones que no se recaudarán en el impuesto de sociedades. A pesar de lo que Vd. dice, parece imposible no anticipar que con esta reforma se incumplirá aún más el objetivo de reducción del déficit. ¿Será que nos esperan entonces mayores recortes, en particular en políticas sociales, ni qué hablar de la ya maltrecha cooperación al desarrollo?

En resumen, parece que sólo los más ricos salen ganando. Los ricos, cada vez más ricos, pagarán menos impuestos. Los pobres, cada vez más pobres, seguirán sin tener acceso a una política pública que de verdad apueste por la reducción de la desigualdad y por frenar la exclusión.

Permítanos entonces que le preguntemos: si no va a generar mayor recaudación, no va a garantizar la capacidad redistributiva y no modela un Estado más cohesionado y social ¿a la medida de quién está pensada esta reforma fiscal?

Noticia tomada de blog 3500 millones de El País (23 de junio de 2014):  ¿A la medida de quién está hecha la reforma fiscal?

Por Teresa Cavero, autora del recién publicado informe “Tanto tienes, ¿tanto pagas?”.

Tanto tienes tanto pagas

 

El anuncio de una bajada del tipo máximo del Impuesto sobre Sociedades para las grandes empresas, del 30 al 25%, equiparándolo así al tipo máximo de empresas medianas y pequeñas, y la eliminación del tipo súper reducido para las microempresas, es la primera pista sobre la reforma tributaria que el Gobierno va a presentar a trámite en las próximas semanas. Y, además de ser humo para las empresas, esta medida va en la dirección contraria a lo que necesita España para que el sistema tributario mejore la recaudación, sea equitativo y contribuya a reducir la desigualdad.

Es una medida que favorece, de nuevo, a las grandes empresas, esas que con beneficios millonarios, apenas aportan el 2% de la recaudación en España, mientras que más del 90% de la recaudación proviene de las familias.

Es humo porque las empresas en la práctica no están realmente tributando por encima del 25%, con lo cual, la bajada no haría más que reducir su contribución. En 2011, las grandes empresas pagaron un 3,5% sobre su resultado contable (un 17,7% sobre la base imponible) y las pequeñas y medianas pagaron cerca de un 17% (un 19,2% sobre la base imponible).

Es una medida que, al equiparar grandes empresas con medianas y pequeñas, termina con la leve progresividad que había en el impuesto y supone un nuevo varapalo para las PYMES, que además de ser las más perjudicadas por la crisis, son las que soportan el grueso de la recaudación por sociedades. En 2011, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) aportaron el 76% de la recaudación por Impuesto sobre Sociedades, a pesar de que su volumen de beneficios fue un 32% menor que el de las grandes empresas. Dicho de otro modo, las grandes empresas generaron en 2011 el 60% de los beneficios totales del sector empresarial en España, y sólo aportaron el 24% de la recaudación total por el Impuesto sobre Sociedades.

Sería mucho más rentable hacer una revisión profunda de las deducciones y exenciones de las que se benefician las empresas, valorando aquellas que realmente contribuyen a la creación de empleo digno o dinamización de la actividad económica y la innovación, y eliminando los privilegios y tratamientos fiscales que no aportan valor real. En 2011, el 80% de todos los beneficios fiscales (22.687 millones de euros), se lo embolsaron las grandes empresas, las mismas que ese mismo año contribuyeron con tan sólo 3.012 millones de euros por Impuesto sobre Sociedades (menos de 7,5 veces la cantidad “perdonada” por beneficios fiscales); mientras que las PYMES, habiendo contribuido con 9.643 millones de euros, obtuvieron 5.523 millones de euros en beneficios fiscales.

Igual de rentable (y de fundamental a la hora de recuperar la equidad fiscal entre los distintos tipos de empresas) es la necesidad de un plan sólido y efectivo en la lucha contra la evasión y elusión fiscal. Siguen siendo las grandes empresas las que mejor han aprendido a sacar partido a los vacíos o resquicios legislativos, trasladando artificialmente beneficios a países de baja o nula tributación.

No está claro qué significa la eliminación del tipo super reducido del Impuesto sobre Sociedades (del 20%) para microempresas, si se pretende equiparar al 25% del resto de las empresas o se mantendrá cómo está.  En cualquier caso, está mal. Una equiparación del tipo supondría un incremento en la carga fiscal de los pequeños negocios difícilmente soportable, además de la eliminación total de la equidad del impuesto. Podría suponer también el paso a la economía sumergida de muchos pequeños negocios dejándolas fuera del control formal, con el consiguiente riesgo en cuestión de derechos laborales, protección social, ayudas, etc. Ante la dificultad en la empleabilidad, es necesario impulsar el emprendimiento con  condiciones fiscales, que inciten a la creación de micro negocios de los que subsisten millones de personas en España.

Hace apenas cinco días, el informe de Oxfam Intermón “Tanto tienes, ¿tanto pagas?”advertía sobre la necesidad de garantizar que la reforma fiscal que debe aprobar el Gobierno este año es justa. Para ello, debe aumentar la recaudación, pero exigiendo un mayor esfuerzo fiscal a quienes tienen más recursos (individuos y empresas) y protegiendo a las clases medias y bajas. La víspera de que se publicara el informe, el Fondo Monetario Internacional recomendaba para España lo contrario: subir el IVA, bajar el Impuesto sobre Sociedades y seguir devaluando los salarios. Una receta que asfixió las economías y las sociedades en América Latina en los años 80 y 90, y que está estrangulando a los países europeos desde el comienzo de la crisis. Este primer anuncio del Gobierno va exactamente en la dirección equivocada. América Latina perdió dos generaciones con estas recetas. Desde 2008, España, ha aumentado el número de personas viviendo en la pobreza y exclusión social a un ritmo de medio millón por año. De seguir por esta vía, en 2015 el 40% de la población española será pobre, y este Gobierno sigue sin reconocer que nos lleva por el peor camino.

Tomado de blog 3500 millones (2 de junio de 2014): Menos impuestos para las empresas más grandes