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Carta de reclamos de los responsables de programas de la AECID
Los reclamos se centran en aspectos de su situación laboral que deben ser revisados.
Una carta de los trabajadores de la AECID pone en el punto de mira a los más privilegiados en una institución que, aseguran, se está deteriorando

“Cada vez más compañeros tienen que renunciar a trabajar en la AECID”. Quedan resumidos en esta frase el hartazgo y la frustración de los Responsables de Programa y de Proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Así lo han hecho constar en una carta enviada al máximo responsable del organismo, Gonzalo Robles, firmada por 70 profesionales. Es su forma de denunciar la inadecuación de sus retribuciones y la falta de regulación en los procesos de selección. Una situación que, según aseguran sus trabajadores, está llevando al “deterioro” de la Agencia.

La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, ha servido de trasfondo a la reunión de coordinadores territoriales de la Agencia que ha teniendo lugar en Madrid la pasada semana. Es allí donde se está abarcando el “balance” de los últimos años de cooperación española, que ha tenido que seguir adelante a pesar de los recortes de más del 60% sufridos desde el comienzo de la crisis.

Los Responsables de Programa y los Responsables de Proyecto son quienes llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Los primeros han sido escogidos hace siete años tras una oposición; los segundos, con currículum y entrevista. Son personal laboral desde que el último gobierno socialista los “regularizó”, ya que antes era contratados por obra y servicio, con la desprotección laboral que ello conllevaba.

Sus ‘jefes’ directos son los Directores de las Oficinas Técnicas de Cooperación, altos cargos que responden directamente a Madrid. Tienen contratos de alta dirección, vivienda pagada y pasaporte diplomático, un estatus al que acceden tras un proceso de selección que brilla por su opacidad y que facilita, según denuncian varias fuentes consultadas en la AECID, nombramientos que responden a criterios políticos.

Sin reglas

La falta de regulación es una de las mayores quejas de los Responsables de Programa. De hecho, su situación varía entre los distintos países, independientemente de su estado: “en plazas como Haití o algunos países africanos, muchos que tienen familias a cargo no pueden asumir los costes de viviendas o colegios”. Mientras los altos directivos como los Directores de las OTC, según confirma la misma AECID a este periódico, tienen derecho al pago del arrendamiento de su vivienda en el exterior, el resto de personal percibe una “ayuda por vivienda”: “En muchos casos, no alcanza el 50% del coste”, aseguran los responsables en su carta.

La vivienda que han dejado atrás, en España, queda lejos. Y no sólo por la distancia. Tras la crisis, la Agencia ha anulado el viaje anual a casa, que se costean los trabajadores.

Estos trabajadores en el Exterior -que, trabajando para un Ministerio, pagan IRPF español- tienen subvenciones para los gastos de de escolaridad de sus hijos. Un máximo de 3.906 euros anuales establecidos en un Real Decreto de hace catorce años. De sólo un año más tarde es el Real Decreto que establece actualizar las dietas en el extranjero: “no se ha realizado ninguna actualización desde su publicación”, aseguran en la carta enviada a Robles. A lo que definen un “deterioro” de sus condiciones laborales se añade la falta de aplicación del llamado “módulo de calidad de vida” con el que se regulan las retribuciones del personal funcionario. En teoría, la ley lo reparte “en función de factores como la lejanía, clima, insalubridad, incomunicación, situación de violencia o guerra, inseguridad ciudadana y otros similares que puedan disminuir la calidad de vida del funcionario con relación a España”.

Los Responsables de Programa y de Proyecto llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Se les trata como personal local no español

En la práctica, la AECID  trata  a los Resposables de Programas y de Proyectos en en exterior casi como si fuese personal local no español en el exterior, dejándolo fuera del Convenio Unico de la Administración. Junto a la coyuntura económica global y a la caída de valor del euro, lamentan los Responsables de Programa, “hemos llegado a perder hasta un 40% de pode adquisitivo”.

“En muchos países donde trabaja la Cooperación la inflación ha ido subiendo a ritmos desproporcionados”, subraya un trabajador de la Agencia contactado por este diario. “Las dietas para ir a otro país en una comisión servicio, sin embargo, son las mismas que en 2002 y no han sido actualizadas, por lo que las capitales de estos países resultan más caras que Madrid”.

La falta de actualización en la reglamentación de la AECID va más allá. Es desde hace 27 años que no se regulan “los requisitos y méritos necesarios para acceder de forma predecible, estable y objetiva a la Dirección de las 46 Oficinas que la Agencia tiene en el Exterior”. En 2014 se preparó una hoja de ruta al respecto que, destaca este colectivo, no ha producido ningún avance en este sentido.

Ante la “intervención urgente” que solicitan los responsables, la respuesta oficial –enviada, también, por carta– es clara: hablen con Hacienda. Es al departamento de Montoro que corresponde la regulación de las condiciones económicas y las prestaciones sociales, la Agencia no tiene competencias para ello. ¿La carrera profesional? La regula el Derecho Laboral, aseguran desde la AECID. Pero las reuniones con los sindicatos -y ya van cinco- todavía no han producido ningún avance.

“Cada vez más compañeros tienen que renunciar a trabajar en la AECID”. Quedan resumidos en esta frase el hartazgo y la frustración de los Responsables de Programa y de Proyecto de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Así lo han hecho constar en una carta enviada al máximo responsable del organismo, Gonzalo Robles, firmada por 70 profesionales. Es su forma de denunciar la inadecuación de sus retribuciones y la falta de regulación en los procesos de selección. Una situación que, según aseguran sus trabajadores, está llevando al “deterioro” de la Agencia.

La carta, a la que ha tenido acceso este periódico, ha servido de trasfondo a la reunión de coordinadores territoriales de la Agencia que ha teniendo lugar en Madrid la pasada semana. Es allí donde se está abarcando el “balance” de los últimos años de cooperación española, que ha tenido que seguir adelante a pesar de los recortes de más del 60% sufridos desde el comienzo de la crisis.

Los Responsables de Programa y los Responsables de Proyecto son quienes llevan el peso de los Programas de Cooperación sobre el terreno. Los primeros han sido escogidos hace siete años tras una oposición; los segundos, con currículum y entrevista. Son personal laboral desde que el último gobierno socialista los “regularizó”, ya que antes era contratados por obra y servicio, con la desprotección laboral que ello conllevaba.

Sus ‘jefes’ directos son los Directores de las Oficinas Técnicas de Cooperación, altos cargos que responden directamente a Madrid. Tienen contratos de alta dirección, vivienda pagada y pasaporte diplomático, un estatus al que acceden tras un proceso de selección que brilla por su opacidad y que facilita, según denuncian varias fuentes consultadas en la AECID, nombramientos que responden a criterios políticos.

Sin reglas

La falta de regulación es una de las mayores quejas de los Responsables de Programa. De hecho, su situación varía entre los distintos países, independientemente de su estado: “en plazas como Haití o algunos países africanos, muchos que tienen familias a cargo no pueden asumir los costes de viviendas o colegios”. Mientras los altos directivos como los Directores de las OTC, según confirma la misma AECID a este periódico, tienen derecho al pago del arrendamiento de su vivienda en el exterior, el resto de personal percibe una “ayuda por vivienda”: “En muchos casos, no alcanza el 50% del coste”, aseguran los responsables en su carta.

La vivienda que han dejado atrás, en España, queda lejos. Y no sólo por la distancia. Tras la crisis, la Agencia ha anulado el viaje anual a casa, que se costean los trabajadores.

Estos trabajadores en el Exterior -que, trabajando para un Ministerio, pagan IRPF español- tienen subvenciones para los gastos de de escolaridad de sus hijos. Un máximo de 3.906 euros anuales establecidos en un Real Decreto de hace catorce años. De sólo un año más tarde es el Real Decreto que establece actualizar las dietas en el extranjero: “no se ha realizado ninguna actualización desde su publicación”, aseguran en la carta enviada a Robles. A lo que definen un “deterioro” de sus condiciones laborales se añade la falta de aplicación del llamado “módulo de calidad de vida” con el que se regulan las retribuciones del personal funcionario. En teoría, la ley lo reparte “en función de factores como la lejanía, clima, insalubridad, incomunicación, situación de violencia o guerra, inseguridad ciudadana y otros similares que puedan disminuir la calidad de vida del funcionario con relación a España”.

En la práctica, la AECID  trata  a los Resposables de Programas y de Proyectos en en exterior casi como si fuese personal local no español en el exterior, dejándolo fuera del Convenio Unico de la Administración. Junto a la coyuntura económica global y a la caída de valor del euro, lamentan los Responsables de Programa, “hemos llegado a perder hasta un 40% de pode adquisitivo”.

“En muchos países donde trabaja la Cooperación la inflación ha ido subiendo a ritmos desproporcionados”, subraya un trabajador de la Agencia contactado por este diario. “Las dietas para ir a otro país en una comisión servicio, sin embargo, son las mismas que en 2002 y no han sido actualizadas, por lo que las capitales de estos países resultan más caras que Madrid”.

La falta de actualización en la reglamentación de la AECID va más allá. Es desde hace 27 años que no se regulan “los requisitos y méritos necesarios para acceder de forma predecible, estable y objetiva a la Dirección de las 46 Oficinas que la Agencia tiene en el Exterior”. En 2014 se preparó una hoja de ruta al respecto que, destaca este colectivo, no ha producido ningún avance en este sentido.

Ante la “intervención urgente” que solicitan los responsables, la respuesta oficial –enviada, también, por carta– es clara: hablen con Hacienda. Es al departamento de Montoro que corresponde la regulación de las condiciones económicas y las prestaciones sociales, la Agencia no tiene competencias para ello. ¿La carrera profesional? La regula el Derecho Laboral, aseguran desde la AECID. Pero las reuniones con los sindicatos -y ya van cinco- todavía no han producido ningún avance.
Tomado de El Confidencial (28 de julio de 2015):  Bronca en la AECID: los responsables de programa se rebelan contra los altos cargos

Foto;  tomada de El Confidencial (Salida de avión de la AECID hacia Filipinas, en noviembre de 2013).

Con modalidad presencial y a distancia.

Preinscripciones hasta el 10 de junio.

Más información aquí

El máster en Cooperación al Desarrollo (MCAD) responde a la necesidad de ofertar, por parte de las cinco universidades públicas valencianas, una formación de alto nivel en cooperación al desarrollo. La complejidad y creciente preocupación sobre las cuestiones del desarrollo y la pobreza han llevado a organismos internacionales, estados y entidades sociales a multiplicar los recursos destinados a un sector que demanda profesionales cualificados con una formación específica e interdisciplinaria.

En este espacio, el MCAD ofrece una formación común en cooperación al desarrollo y siete especialidades que abarcan el espectro profesional en este ámbito, dos de las cuales se imparten en la Universitat Jaume I: Acción Humanitaria Internacional (modalidad presencial) y Cooperación y Políticas de Desarrollo (modalidad e-learning). El órgano regulador el máster es el Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local (IIDL), www.iidl.es

Este máster nace con una clara vocación práctica, tanto en la orientación profesional como en la investigadora. La formación se orienta al desarrollo de habilidades tanto para la resolución de problemas reales en la práctica del desarrollo, como para realizar una investigación pertinente y vinculada a procesos concretos. La amplia experiencia del profesorado en iniciativas de desarrollo y de acción humanitaria, permite enlazar las discusiones teóricas con experiencias provenientes de diferentes contextos

No se ejecutan todos los fondos presupuestados en cooperación

La semana pasada, la SGCID (Secretaría General de Cooperación Internacional para el Desarrollo, integrada en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación –MAEC) publicó su Comunicación 2015 de Cooperación Española, documento por medio del cual informa a las Cortes, al Consejo de Cooperación y a la sociedad civil de las líneas maestras de la política de cooperación durante el año en curso, incluyendo el marco presupuestario previsto.

Este documento es clave, por tanto, para conocer cuánto, dónde y a qué se van a destinar los fondos de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Lo primero que llama la atención al analizar el marco presupuestario son los nuevos recortes a la vista. Los 1.753 Millones de Euros de AOD Neta planificados en la Comunicación 2015 significan un recorte por partida doble:

  • En primer lugar, respecto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) aprobados por las Cortes el pasado mes de diciembre: 1.813 Mill. € de AOD Neta (de acuerdo a la información que el MAEC proporcionó al Consejo de Cooperación).
  • En segundo lugar, significan un 2% menos de recursos que los planificados el año pasado por el mismo instrumento (Comunicación 2014): 1.784 Mill. €.

Desde la Campaña “Sí Me importa” queremos denunciar la falta de credibilidad de la cifra de AOD que se aprueba en los PGE, ya que es eltercer año consecutivo en que los fondos de AOD presupuestados por los PGE sufren un recorte en su camino hacia la SGCID; en 2013 se perdieron 108 Millones de Euros, en 2014 fueron 76 Mill. €, y en 2015 se han perdido 60 millones más.

Además, el volumen de AOD Neta planificado en 2015 (recordemos, 1.753 Mill. €) es menor, incluso, que el planificado en 2012 (2.336 Mill. €), año en que la AOD española registró su nivel de esfuerzo más bajo desde 1989, con un desembolso neto equivalente al 0,16% del tamaño de su economía (RNB).En caso de cumplirse las previsiones de crecimiento económico manejadas por el Gobierno, en 2015 el porcentaje de AOD sobre la renta nacional bruta podría ser inferior, incluso, al de 2012, cerrando de este modo una legislatura negra para la cooperación española.

En menos de un mes podremos conocer nuevos datos de ejecución reales, con la publicación de los datos provisionales de AOD 2014 por parte del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE. Veremos entonces si España empeora los datos de ejecución 2013 (1.789 Mill. €) y también si, por primera vez desde 2002, logra ejecutar la totalidad de la ayuda planificada (1.784 Mill. € en la Comunicación 2014).

Tomado de simeimporta.org (10 marzo 2015): http://www.simeimporta.org/la-planificacion-del-gobierno-vuelve-a-comerse-fondos-de-aod-aprobados-en-los-pge/