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Red Española de Estudios del Desarrollo

El pasado 2 de febrero se reunió la Junta Directiva de REEDES en la sede de la Plataforma 2015 y más. La reunión sirvió para ejecutar el plan trabajo aprobado por la Asamblea en sus diferentes áreas. Los principales acuerdos adoptados fueron los siguientes:

Estrategia financiera (tesorero: Jorge Gutiérrez Goiria).

  • Se revisan las cuentas de 2014, con un balance positivo de 5.140,11€.
  • La Junta presentó el presupuesto para 2015, que será aprobado en la próxima Asamblea General.
  • Se acuerda buscar financiación extraordinaria para algunas actividades concretas de la Red, como son los números monográficos de la Revista Iberoamericana de Estudios de Desarrollo y la organización de congresos y encuentros de estudiantes.

Estrategia formación interdisciplinar en estudios del desarrollo (vocal: Eugenio Sánchez Alcázar).

  • En 2015 se celebrará una nueva edición del Encuentro de estudiantes de postgrado en cooperación y desarrollo. En las próximas semanas se decidirá si éste se celebra en el Instituto Hegoa en el mes de mayo, tal y como estaba planificado, conjuntamente con laKapuscinsky Development Lecture, o si se organiza de modo independiente. La razón de este posible cambio es el retraso en la definición de las fechas de la Kapuscinsky Development Lecture.
  • REEDES diseñará, organizará e impartirá en 2015 al menos un curso a través de la plataforma MOOC (Massive Open Online Course), dirigido a investigadores en estudios del desarrollo. En las próximas semanas se definirán las temáticas concretas a abordar.

Estrategia sobre Plan Nacional I+D+i (vocal: Alejandra Boni Aristizábal).

  • Se exponen los resultados de la revisión del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2013-2016 y de sus convocatorias asociadas, así como del Programa Marco Horizonte 2020 de la Unión Europea (H2020), explicando qué papel le otorgan a los estudios en desarrollo.
  • En las próximas semanas se llevarán a cabo diferentes entrevistas para intentar mejorar la inclusión de los estudios en desarrollo en las convocatorias españolas del Plan Estatal actual, así como en el futuro Plan Estatal 2017-2020.
  • REEDES elaborará un manifiesto sobre la importancia de la investigación multidisciplinar en el ámbito del desarrollo, que será presentado a los diferentes grupos políticos y a la sociedad española. Desde REEDES trabajaremos para generar una campaña conjunta con la CICUE-CRUE que nos permita aunar fuerzas en nuestras reivindicaciones. El objetivo es conseguir que se apueste por la investigación en desarrollo al máximo nivel, fundamentalmente a través de los Planes Nacionales de I+D+i.

Estrategia Grupos de Investigación (vocal: Natalia Millán Acevedo).

  • Los miembros de la Junta Directiva no implicados en estos grupos aprobaron las tres propuestas recibidas en la convocatoria de ayudas para los Grupos de Investigación y asignaron 1.000€ para el Grupo de Educación para el Desarrollo, 544€ para el Grupo de Evaluación y Gestión del Conocimiento y 660€ para el Grupo de Coherencia de Políticas.
  • De cara al futuro, los esfuerzos de esta vocalía se orientarán a conseguir la creación de nuevos grupos de investigación y a potenciar el trabajo y el intercambio entre los grupos existentes.

Estrategia Área de conocimiento de estudios del desarrollo (vicepresidente: José Antonio Sanahuja).

  • REEDES lanzará una convocatoria competitiva entre la base social para la realización de un estudio propositivo sobre cómo crear un área de conocimiento multidisciplinar de Estudios del Desarrollo en España. El estudio se adjudicará por un total de 3.000€. Asimismo, se aprobó el cronograma de trabajo para esta actividad, comenzando con la próxima publicación este mismo mes.

Estrategia Revista Iberoamericana de Estudios del Desarrollo (vocal: Begoña Gutiérrez Nieto)

  • Se plantean diferentes temáticas para la organización del próximo número monográfico de la revista RIED. La Junta Directiva recomienda optar por la Coherencia de Políticas para el Desarrollo en el marco de la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, recomendación que será trasladada al Consejo Editorial de la Revista.

Estrategia de comunicación (vocal: David Álvarez)

  • Se da cuenta de las reuniones mantenidas en el mes de diciembre con los grupos políticos con representación en el Parlamento. Estas reuniones sirvieron para presentar la Red y exponer las reivindicaciones recogidas en el Manifiesto por los estudios del desarrollo. Se acuerda extender esta actividad a otros grupos políticos relevantes sin representación parlamentaria, como Podemos y Equo.
  • Se acuerda difundir las actividades de la Red en medios de comunicación alternativos e impulsar campañas de promoción de los estudios del desarrollo durante el periodo electoral.

Estrategia ONGD y agentes sociales (vocal: Ignacio Martínez)

  • Se da cuenta de los avances en la estrategia de ampliación de la base social de REEDES entre las ONGD y otros agentes sociales. Ya se ha realizado el mapeo de organizaciones de interés y se están manteniendo conversaciones y reuniones con cada una de ellas.
  • Se propone animar a las ONGD socias de REEDES a participar activamente en los grupos de investigación.

Estrategia de ampliación de la base social institucional (coordinadora: María Rodríguez)

  • En la actualidad REEDES cuenta con 28 socios institucionales y 176 socios/as individuales.
  • Se da cuenta de los avances en la estrategia de ampliación de base social entre Universidades públicas. Ya se ha realizado un mapeo exhaustivo y se están manteniendo conversaciones con cada una de ellas.

Organización del III Congreso Internacional de Estudios del Desarrollo

  • La Junta Directiva de REEDES da la bienvenida a la propuesta de organización del III Congreso Internacional de Estudios del Desarrollo por parte de la Cátedra de Cooperación de la Universidad de Zaragoza.
  • Se recomienda que en el comité organizador de este congreso puedan integrarse una persona del comité organizador del pasado congreso de Huelva y un miembro de la Junta Directiva de REEDES.
  • En las próximas semanas se definirá el tema central del Congreso, la composición de los comités organizador y científico, y el calendario de la convocatoria de ponencia

Tomado de web de REEDES (13 febrero 2015):   Reunión de la Junta Directiva de REEDES

Se pretende hacernos creer que el mundo ha conseguido varios de los objetivos, como reducir a la mitad la pobreza extrema. Sin embargo, tal afirmación es incorrecta

 Tomado de blog Planeta Futuro de El País (16 de febrero de 2015):  No creas todo lo que dicen de los ODM

LUSMORE DAUDA

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio están actualmente en el punto de mira. Los ODM contienen unas 20 metas que el mundo tiene que lograr este año. Los líderes de cada país se comprometieron, entre otros, a reducir a la mitad el hambre, la pobreza y la proporción de la gente sin agua potable entre 1990 y 2015. También a reducir la mortalidad infantil de dos tercios y la mortalidad materna de tres cuartos; y a asegurar que todos los niños del mundo estuvieran en la escuela primaria a finales de 2015.

Estadísticas bajo esteroides

Ahora, se afirma que un número de estas metas han sido alcanzadas. Supuestamente, se pretende que el mundo ha reducido a la mitad la cantidad de personas en situación de pobreza extrema, así como el número de personas sin acceso a agua potable. Sin embargo, estas afirmaciones son incorrectas. Si un universitario quisiera probar estos teoremas, nunca obtendría el diploma, simplemente porque los datos disponibles no le permitirían justificar tales afirmaciones. El discurso de que el mundo ha logrado algunas metas se repite seguido, incluso por personas que deberían saber mejor la realidad.

¡Es tan tentador abusar de las estadísticas para defender posiciones políticas o por propio interés! Ya hace más de un siglo, el poeta escocés Andrew Lang (1844-1912) entendió este peligro cuando escribía: “Ellos usan las estadísticas como los borrachos utilizan una farola, para apoyarse y no para alumbrarse”. En aquella mima época, el escritor estadounidense Mark Twain (1835-1910) lo expresó de la siguiente manera: “Hay tres tipos de mentiras: mentiritas, mentiras y estadísticas”.

Progreso, sí. Metas alcanzadas, no

Según los datos disponibles y fiables, el mundo logrará una sola meta al final de 2015. Es el objetivo de que haya tantas niñas como niños en la escuela primaria. Y esta es sólo media victoria. La triste realidad es que unos 50 millones de niños en el mundo todavía no están matriculados en la escuela y que la calidad de la educación sigue siendo pobre.

Esto no quiere decir que no se hayan logrado avances desde 1990, ni mucho menos. Hoy en día, hay menos pobreza, hambre y analfabetismo en el mundo que hace 25 años. La mortalidad infantil y materna ha bajado. Más personas tienen acceso a agua potable, mosquiteras y medicamentos contra el sida. Pero esto no es una justificación para dar un panorama color de rosa a los ODM. Sobre todo cuando sabemos que el progreso fue acompañado por la creciente desigualdad, de manera que las personas más pobres gozan de poco o nada de ese progreso.

Los objetivos supuestamente alcanzados tienen una cosa en común: no son objetivamente observables. Dado que aquellos en materia de pobreza y agua potable son difíciles de medir, es imposible determinar con algún grado de exactitud cuántas personas escaparon de la miseria o a cuántos se les ha dado acceso al agua potable. Echemos un vistazo a cómo las estadísticas pueden conducir a afirmaciones sin fundamento.

Pobreza

El Banco Mundial publica estadísticas sobre el número de personas pobres en los países en desarrollo. Esto se hace basándose en la línea de pobreza de vivir con menos de 1,25 dólares al día, expresada en el poder adquisitivo de un dólar en EE UU en el año 2005. El hecho de que estas estadísticas se citen a menudo podría sugerir que son robustas. Pero no lo son. Hace unos años, el Banco Mundial revisó sus estimaciones, lo que resultaba en un aumento de más del 40% de pobres en el mundo. Una corrección de esa amplitud no puede ser considerada como un refinamiento estadístico. Por el contrario, confirma que la medición de la pobreza en el mundo es muy difícil, si no imposible. Varios expertos de universidades de renombre han demostrado de manera convincente que las estadísticas de la pobreza mundial son poco fiables; y, de hecho, pueden ser hasta engañosas.

Las estadísticas de la pobreza mundial son problemáticas porque no se basan en observaciones directas. La desnutrición, por ejemplo, se puede determinar directa y objetivamente, midiendo la estatura, el peso y la edad del niño. Pero la observación directa no permite determinar si ese niño vive por debajo del umbral de la pobreza extrema de 1,25 dólares al día. Eso requiere una gran cantidad de información, cálculos detallados, modelos complejos y numerosos supuestos. Por ejemplo, conocer el valor de la producción para uso propio, el alquiler de la casa propia auto-ocupada, la distribución nacional del ingreso, la paridad del poder adquisitivo de la moneda nacional; y así sucesivamente. En última instancia, todas las estimaciones obtenidas contendrán los errores y las suposiciones falsas que se hacen en el proceso de cálculo. Ya que se basan en la suposición ingenua de que los hogares asignan sus recursos en partes iguales entre los miembros de la familia y que el ingreso familiar puede aumentar debido a más trabajo infantil. Lo que hace que estas estadísticas no solamente sean incorrectas sino también engañosas.

La afirmación de que la pobreza mundial se redujo a la mitad tiene que ver más con la forma en que se mide la pobreza que con lo que se puede observar directamente. Todo esto se hace para poder afirmar una posición deseada o llegar a una conclusión preconcebida. Esto confirma lo que el economista británico Ernst Schumacher argumentó en su libro Small is Beautiful (1973): “La medición de lo inconmensurable es un método complicado para llegar a conclusiones predeterminadas”.

Agua Potable

Otra afirmación basada en suposiciones erróneas es que el mundo ha alcanzado la meta sobre el agua potable. El acceso se mide a través de encuestas a las familias. Pero estas no comprueban la calidad del agua. Las preguntas sólo distinguen dos categorías de fuentes de suministro de agua: las fuentes mejoradas y las fuentes tradicionales. La primera incluye agua por tubería, grifos y bombas de titularidad pública, pozos protegidos y sistemas de recolección de agua de lluvia. Las tradicionales son los pozos sin protección, aguas superficiales y agua de camiones. Se supone que todas las fuentes mejoradas proveen agua potable porque, supuestamente, estas protegen el agua de la contaminación desde el exterior.

Hasta hace poco, no había datos disponibles sobre la calidad del agua que la gente consume. El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) van cerrando esta brecha de información. Sus datos demuestran que la contaminación microbiológica del agua se da con mucha frecuencia; sucediendo también en la obtenida de fuentes mejoradas.

Si las estadísticas globales sobre el acceso a fuentes mejoradas de agua se corrigen por la mala calidad del agua, bajaría considerablemente el porcentaje de la población mundial con acceso a agua potable. Estos datos niegan la afirmación de que el mundo ha logrado la meta, pero la historia que prevalece ignora que muchas fuentes de suministro de agua potable dan agua contaminada, para poder fabricar el falso argumento del éxito de este objetivo.

En definitiva, el progreso en la pobreza y el agua potable (y otros ODM) no es tan de color de rosa como se afirma. Debemos ser honestos y admitir que no todas las estadísticas son suficientemente robustas; y que algunas son muy imperfectas. Afirmar que el mundo ha alcanzado varios objetivos puede ser tranquilizador para algunos, pero es irresponsable.

África

El discurso predominante afirma que el progreso en África subsahariana va a la zaga. Esto también es una verdad a medias. No es menos rápido que en otras partes del mundo; todo lo contrario. En muchas áreas, la situación en África ha mejorado más rápidamente que en otros lugares. Desde 1990, por ejemplo, la tasa de matriculación en la escuela primaria ha aumentado 2,5 veces más velozmente en África que en otras parte del planeta.

Por supuesto, África no alcanzará los ODM, ya que la región comenzó a partir de un nivel de desarrollo humano mucho más bajo. Sin embargo, echar la culpa a este continente de que el mundo no va a alcanzar todos los ODM es totalmente injustificado.

La pregunta que debe plantearse no es si África va a lograr o no los ODM, sino si África ha contribuido proporcionalmente, con su parte, al progreso mundial. Y ese es, ciertamente, el caso. De hecho, los Objetivos de Desarrollo del Milenio son colectivos, para ser alcanzados por todos los países juntos. No están diseñados para ser conseguidos por cada país individualmente. Que África no logre los ODM no quiere decir para nada que el mundo no pueda. En Inglés suena así: Africa is not missing the targets, we are missing the point. El punto es: no es que África no esté alcanzando las metas, es que nosotros no llegamos a entenderlas de una manera correcta.

Jan Vandemoortele es doctor en Economía y es considerado padre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

La ONU hace balance del progreso en la consecución de los ODM a un año de su renovación

 Tomado de blog Planeta Futuro de El País (8 de julio de 2014): Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, a examen
 Madrid 

MARÍA JOSÉ DURÁN

¿Cuánto se ha avanzado en la erradicación de la pobreza extrema, en la lucha contra el VIH o en el acceso universal a la educación primaria? La respuesta es agridulce. El informe en el que la ONU examina la consecución de los Objetivos del Milenio, publicado este martes a poco más de un año de que se cumpla el plazo en el que tenían que conseguirse, revela que algunas de las metas se han alcanzado. Es el caso de la reducción a la mitad del número de personas que viven en situación de pobreza extrema —con menos de un 1,25 dólares al día—. Pero la mayoría de los retos se han quedado a medio camino, aunque se hayan producido progresos respecto al punto de partida.

“Los esfuerzos coordinados de los gobiernos nacionales, la comunidad internacional, la sociedad civil y el sector privado han fomentado un renacer de la esperanza y de las oportunidades para las poblaciones de todo el mundo. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para acelerar esos avances. Se necesitan acciones más audaces y específicas donde todavía existen brechas”, escribe el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon en el prólogo del documento.

Los objetivos de desarrollo sostenible que se fijarán a partir de 2015 todavía están por decidir. Pero a tenor de los resultados de los ODM, la situación de arranque será, en cualquier caso, mejor que la que había en el año 2000. Este es el progreso que han registrado hasta junio de 2014, según el informe de la ONU que señala, no obstante, las dificultades para recabar datos en algunos capítulos en tanto que muchos países carecen todavía de estadísticas oficiales y fiables.

1. Erradicar la pobreza y el hambre

Se ha conseguido reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día, que es lo que la ONU considera pobreza extrema, respecto a las que había en 1990. Según cálculos del organismo, 700 millones de personas menos viven en esta situación. Así, mientras que aquel año la mitad de la población de los países en vías de desarrollo era paupérrima, en 2010 lo eran dos de cada 10 ciudadanos.

China ha sido el país donde más se ha reducido, pues ha pasado de tener un 60% de su población en situación de pobreza extrema a un 12%. Pese a su gran avance, el país asiático es el segundo del mundo, por detrás de India, que mayor cantidad de personas pobres aporta a la estadística global. Así, un el 30% de los que hay del mundo son indios, el 13% son chinos, y les siguen Nigeria (9%), Bangladesh (5%) y República Democrática del Congo (5%).

En África subsahariana es donde menos progresos se han producido en la lucha contra la pobreza extrema, que apenas ha caído del 56% en 1990 al 48% en 2010. Una reducción que queda muy lejos del objetivo y que significa que todavía la mitad de los ciudadanos en esta zona del mundo no disponen de 1,25 dólares al día.

Pese a que globalmente sí se ha conseguido esta meta del ODM 1, el resto de capítulos quedan pendientes para 2015. “Alcanzar el empleo pleno y un trabajo decente para todos, incluyendo las mujeres y jóvenes” es una meta incumplida en todos sus puntos. El empleo vulnerable (definido como el porcentaje de trabajadores familiares auxiliares y por cuenta propia) es todavía mayoritario en las regiones en desarrollo. Representa el 56% del total de los trabajos. Y las mujeres son las que suelen llevarse la peor parte, pues ellas son las que normalmente ocupan las posiciones más precarias, inestables y peor pagadas, según indica el informe de la ONU.

Los datos son más positivos en cuanto al reto de reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre en el mundo. Mientras que en 1990, un 23,6% de la población no podía obtener alimentos de forma regular para llevar una vida saludable, en 2011 el porcentaje cayó hasta el 14,3%. De continuar la tendencia a la baja de este indicador, en 2015 se habría logrado el objetivo. Pero la ONU alerta de que en los últimos años, desde que comenzó la crisis, el avance se ha ralentizado. Por eso hace un llamamiento a redoblar esfuerzos “especialmente en los países que han avanzado poco”. De nuevo, la mayor parte de ellos están en África subsahariana, donde una de cada cuatro personas no tiene garantizado el sustento.

2. Lograr la enseñanza primaria universal

Este es uno de los objetivos que se queda a medio camino pese a que se ha progresado considerablemente en la reducción de la cantidad de niños que no asisten a la escuela. Entre 2000 y 2012, el porcentaje de menores matriculados en los cursos de educación primaria ha pasado del 83% al 90%. Un incremento que se acerca al objetivo, pero no lo alcanza. El dato empeora si además se tiene en cuenta que uno de cada cuatro menores que asisten a la escuela en las regiones en desarrollo abandonará los estudios antes de completar el ciclo, según las estimaciones recogidas el informe de la ONU. “La alta tasa de deserción escolar sigue siendo un gran obstáculo para lograr este objetivo”, reconoce el organismo.

Todavía 58 millones de niños en edad escolar no van al colegio y la mitad de ellos vive en áreas afectadas por conflictos. Otros factores que afectan muy negativamente a las tasas de alfabetización son la situación de pobreza, el género y el lugar de residencia. Los pobres, las niñas, y los menores con discapacidad tienen mayores probabilidades de quedar excluidos de los sistemas educativos. Sirve de ejemplo que solo un 23% de las pequeñas subsaharianas residentes en zonas rurales finalizaron la primaria el pasado año.

En este apartado, la ONU no pierde la oportunidad de reprender a los países donantes por la caída de ayuda internacional destinada a la educación. “Ya antes del colapso económico, los donantes no cumplieron con el compromiso adquirido en Dakar en 2000 de que ningún país quedaría abandonado por la falta de recursos. Recientemente, los donantes se han despegado más todavía de esa promesa”, advierte el informe. Solo entre 2010 y 2011, los fondos para la enseñanza básica cayeron un 7%, apunta el documento.

La ONU denuncia además que se ha abandonado precisamente a los países más pobres y necesitados de ayuda: “Los de bajos ingresos, que recibieron un tercio de la ayuda total para educación en el rubro de enseñanza básica, constataron un descenso en la ayuda para ese fin (-9%), lo cual contrasta con el aumento en los países de ingresos medios”.

3. Promover la igualdad de género y empoderamiento de la mujer

Este objetivo está entre los que la ONU considera que se han cumplido. “En todas las regiones en desarrollo se están eliminando las disparidades en la matriculación de niños y niñas”, señala. En cuanto a la participación política de las mujeres, subraya: “En enero de 2014 había 46 países que en los que el 30% de parlamentarios era féminas. Ahora hay más mujeres al frente de las carteras ministeriales consideradas duras como Defensa, Relaciones Exteriores y Medio Ambiente”.

Pese a la celebración de estas conquistas, el informe redactado por la ONU no olvida que queda mucho camino por recorrer en materia de igualdad de género. Todavía las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo trabajo, casi en cualquier parte del mundo. Y en algunas regiones, ellas ocupan la mayoría de los subempleos, los peor remunerados, informales o precarios, así como aquellos a tiempo parcial. Y sobre ellas sigue cayendo el peso del cuidado familiar.

4. Reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años

En 2012 murieron 6 millones de niños menores de 5 años menos que en 1990. Así, la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad en poco más de dos décadas pasando de 90 fallecidos por cada 1.000 nacimientos a 48. Es un “sustancial avance”, indica la ONU, que sin embargo no es suficiente para lograr la meta de disminuir este drama en dos terceras partes.

El dato sonroja si te tiene en cuenta que la mayoría de las muertes de los pequeños se produce por dolencias previsibles. De los 6,6 millones de infantes que fallecieron en 2012, “la mayor parte murió por enfermedades infecciosas como neumonía, diarrea y paludismo”. Unos padecimientos que se ceban con los más pobres, debilitados por la desnutrición, un factor asociado a la mitad de las defunciones. África subsahariana y Asia meridional son las regiones que registraron los mayores números de muertes de menores de 5 años, con 8,2 y 2,1 millones respectivamente.

Sin embargo, la ONU apunta que es posible reducir la tasa de mortalidad independientemente del nivel de ingresos de un país. Si bien las diferencias entre países de ingresos altos y bajos todavía son importantes. En los primeros, mueren 6 de cada 1.000 nacidos vivos (datos de 2012); en los segundos, 82 de cada 1.000.

5. Mejorar la salud materna

Este objetivo es una de las piedras en el zapato de los ODM. Solo en 2013, murieron 300.000 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto. “La mayoría de las muertes se puede prevenir”, recuerda la ONU. Desde 1990 se ha reducido la mortalidad materna un 45%, pasando de 380 a 210 defunciones por cada 100.000 nacidos vivos. Una caída que está lejos de lo comprometido: reducir tres cuartas partes ese porcentaje.

El dato se explica en parte por la precariedad de los servicios de salud en muchos países. Los progresos en este sentido han sido tímidos. En 2012, 40 millones de mujeres dieron a luz sin asistencia médica; de los 32 ocurrieron en zonas rurales. Partos en soledad y normalmente en condiciones poco higiénicas. Basta una pequeña complicación para que el desenlace sea fatal.

6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

“Entre 2000 y 2012, las intervenciones contra el paludismo salvaron la vida de más de tres millones de niños. Y se calcula que desde 1995 los ingentes esfuerzos para combatir la tuberculosis han salvado la vida de 22 millones de personas”. De seguir la tendencia a la baja, en 2015 se habrá conseguido la meta de reducir la incidencia de ambas enfermedades, vaticina la ONU.

En cuanto a la reducción de la propagación del VIH/SIDA, es menos optimista. Aunque se producen menos nuevos casos de infecciones al año que a principios de siglo, “todavía hay demasiados”. Por eso hace un llamamiento a la expansión de los tratamientos antirretrovirales, así como a intensificar las campañas para que los jóvenes tengan un mayor conocimiento acerca del virus “para evitar que siga diseminándose”. En 2012 murieron diariamente casi 600 niños, uno cada dos minutos y medio, por causas relacionadas con el SIDA, zanja el capítulo.

7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

Poco hay que celebrar en este apartado. Las señales de alarma sobre el cambio climático, los huracanes, las sequías e inundaciones cada vez más frecuentes, no acaban por despertar a los gobiernos e instituciones internacionales para tomar medidas drásticas en este sentido. Los datos de la ONU no hacen sino corroborar que el mundo camina en la dirección contraria a la que debería tomar para no colapsar el Planeta y agotar los recursos para las generaciones futuras.

Desde 1990, las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado casi un 50%. Y todos los años se pierden millones de hectáreas de bosques, además de que muchas especies animales están a punto de extinguirse, alerta el informe.

Pese a los desalentadores datos, hay indicadores positivos en cuanto al acceso a instalaciones sanitarias y agua potable en el mundo. “Para 2.300 millones de personas, el agua potable es una realidad desde 2010, cinco años antes de lo programado. Y casi 2.000 millones lograron tener sistemas de saneamiento”, se congratula la ONU que, sin embargo, recuerda que todavía 1.000 millones de personas defecan al aire libre. Los habitantes de áreas rurales, así como las capas más pobres de la población urbana, son los que mayoritariamente aún sueñan con un grifo o un retrete.

8. Fomentar una alianza mundial para el desarrollo

Pese a las críticas por parte de organizaciones de la sociedad civil que ha suscitado la falta de concreción de este objetivo, lo que dificulta medir si se ha logrado o no, la ONU lo sitúa entre los conseguidos. Destaca que en 2013 la ayuda al desarrollo aumentó un 6,1% respecto a la de 2012, tras dos años en los que había registrado caídas. En conjunto, los países del Comité de Asistencia para el Desarrollo, entre los que está España, destinaron el 0,3% del ingreso nacional bruto. Por debajo, apostilla, del 0,7% al que se habían comprometido y que solo Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Reino Unido y Suecia, han alcanzado.

*La ilustración de portada es de María José Durán.